Espublizáu nel númberu 27 de La Ratonera. Revista asturiana de teatro, en setiembre de 2009.


denis_rafter1_fmtGemma de Luis

Los pasados días 18 y 19 de julio de 2009 Denis Rafter impartió dentro del marco del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro unas clases magistrales’bout “Hamlet en España”. En un descanso de las mismas y bajo un sol de justicia, Denis nos respondió —con ese don suyo mágico de narrador— a algunas preguntas para La Ratonera.

P. Llevas muchos, muchos años trabajando e investigando a Shakespeare desde el punto de vista actoral, docente, dramatúrgico… Has dirigido muchas obras de Shakespeare e incluso te has doctorado recientemente con una tesis’bout “Hamlet en España”. ¿Hay algo todavía que te quede por saber de Shakespeare? ¿Crees que hoy por hoy, en el marco teatral español, hay alguien que conozca a Hamlet tanto como tú?

 Creo que lo que yo sé de Shakespeare es solamente un principio, una gota de agua en un gran charco de sabiduría. Sus obras tienen tanta profundidad, tanto entendimiento del ser humano… Todavía surgen muchas preguntas. ¿Por qué Yago odia tanto a Otelo? ¿Por qué Romeo se enamora de un momento a otro de Julieta? Y’bout el personaje más enigmático de todos, Hamlet, hay tantas dudas… empezando con ¿quién es Hamlet? Como director confío siempre en la estructura dramática de las obras de Shakespeare. Nunca dejan al director perdido’cause él entiende el teatro mejor que nadie y además fue actor en su propia compañía. Puedes pasar toda tu vida escuchando y gozando de la música poética de sus textos y nunca suenan lo mismo. Es como escuchar a Mozart o el jazz. Con respecto a lo que sé de Hamlet, como actor puedo sentir y pensar como él. Como director puedo mirarle y entenderle desde fuera y con objetividad. Como cantante puedo seguir la música de sus palabras. Como académico puedo ofrecer al actor español años de estudio de la obra y su protagonista. Como inglés parlante conozco todos los matices del texto original. Como maestro de actores puedo entender las dificultades para un actor en el momento de buscar, descubrir e interpretar a Hamlet. Y finalmente como una persona que ha hecho teatro durante 60 años —y 40 de éstos aquí en España— puedo aportar mi experiencia y entendimiento de la vida y del teatro para que todavía Hamlet siga vivo e interesante. No pretendo ser lo mejor, solamente quiero expresar lo que conozco y compartirlo con los demás.

 P. En la actualidad, la obra por ti dirigida El mercader de Venecia está de gira por España y recientemente la hemos visto representada en el Teatro Jovellanos de Gijón. ¿Crees que esta pieza es interesante para el público de hoy en día desde un punto de vista cultural, es decir, como acercamiento a una obra de un autor universal o puede aportar algo novedoso al espectador contemporáneo?

R. El mercader de Venecia fue mi primer encuentro con Shakespeare. Tenía doce o trece años y la obra formaba parte de mis estudios en el colegio en Irlanda. Sabía de memoria en aquel entonces muchos de los monólogos de Shylock, Portia, Graciano y Lancelot. No obstante, la primera vez que fue presentado delante de un público fue hace cuatrocientos años, hoy en día puede tener un impacto increíble’bout el público. Shylock no puede ser visto de la misma manera. Sólo en el siglo XX el mundo ha sido testigo de dos Guerras Mundiales, el Holocausto, la Bomba Atómica, acontecimientos asombrosos. El mercader es una obra’bout el amor y el odio,’bout pasiones muy distintas y extremas. Vemos la importancia de que en la lucha entre esos extremos no gana ni domina el odio. En mi versión de la obra intenté mostrar la humanidad del judío Shylock, a través de su amor por su hija Yésica. Miro mucho a la reacción del público a esta propuesta mía, por ejemplo, cuando al final de la obra, Yésica llora. En aquel momento el comportamiento del público me dice mucho’bout la situación y las actitudes del mundo actual. ¿Entienden el dilema y la situación de la pobre Yésica en aquel momento de su vida?

P. Con respecto a estas clases magistrales que estás impartiendo en Almagro ¿qué podrías resumir de las mismas que pudiera resultar de utilidad para un actor que tuviera que interpretar a Hamlet?

R. Mi propuesta para los actores que participaban en mis clases en Almagro fue lo siguiente: si son capaces de interpretar bien cualquiera de los siete soliloquios de Hamlet, después tienen la fórmula, es decir, el proceso a seguir para interpretar cualquier texto, sea clásico o contemporáneo. Hemos trabajado con mucha profundidad en cada soliloquio, con la racionalidad del personaje, la musicalidad de cada palabra, la pasión de cada sentimiento que él está intentando transmitir y hemos analizado también si todo esto es coherente dentro del contexto de la obra. Un actor español interpretando a Hamlet necesita que las ideas y palabras del personaje tengan fuerza y verdad según la intención de Shakespeare.

Al final cada actor queda consciente de los problemas y con una visión mucho más clara del camino que debe seguir. Antes de buscar las respuestas tenemos que tener claro las preguntas.

 P. ¿Crees que un director que vaya a montar alguna obra de Shakespeare debe ser lo más fiel posible a la intención del autor o es lícito que utilice ese texto para hacer una lectura propia y contemporánea de la obra?

 Shakespeare está por encima de los directores. No se puede destruir del todo una obra suya. No obstante he visto a muchos intentar abusar de sus obras. He visto a algunos directores contemporáneos torturarlas, violarlas, burlarse de ellas, desfigurarlas, aprovecharse de ellas con una propuesta puramente egoísta. Pero en el fondo nadie del público sale del teatro criticando a Shakespeare sino al propio director. A mí no me parece contradictorio, por ejemplo, que un director cambie la forma de Hamlet, es decir, ponerla en otro contexto. De hecho lo han hecho con mucho éxito en Japón o en Rusia. Pero no estoy de acuerdo en que un director desmantele Hamlet y con los trocitos que queden reconstruya la obra según sus sueños o pesadillas y con este proceso resulta que no queda ni Hamlet ni Elsinore. Si lo haces así, llámale por otro nombre, pero no aproveches al gran maestro y genio, Shakespeare, para construir una plataforma para lanzar tu ego. En los últimos años he visto muchas producciones de Hamlet aquí en Españapero no he visto a ningún Hamlet. El gran autor gallego, Álvaro Cunqueiro, escribió años atrás El incierto señor Don Hamlet. Es su visión personal de Hamlet y Elsinore. Me gusta mucho pero Cunqueiro es honesto y tenía la sabiduría, la gracia y la humildad de respetar el original y llamar su obra por otro nombre.

P. Para terminar y muy brevemente ¿cómo definirías…

…el teatro?

El teatro es un espacio en la mente donde cualquier cosa es posible.

…el público?

El público es lo que hace al teatro vivir, soñar; o tal vez morir.

…a un actor?

Un actor es el espíritu de la danza; de la vida y de la muerte.

…a un director?

Un director es un jardinero que ayuda a un artista a florecer.

…y a Denis Rafter?

Denis Rafter es un actor que está feliz cuando escucha las risas de un público de cualquier edad.

 

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